Peón memorioso

Esculturas de bronce de Fernando Botero en la Plaza Botero de Medellín

Por Jorge Ramírez Pardo

Fernando Botero, pintor narrativo y escultor

El pasado viernes 15 de septiembre, falleció en Francia Fernando Botero el pintor colombiano más afamado en este momento; conocido y trascendido por sus pinturas narrativas con gordos festivos en movimiento o podando en conjuntos,  y en contextos lo suficientemente ambiguos, lo mismo burgueses hasta palaciegos, y populares con vestuario y escenarios de colores primarios en armonía,  pero con caras entre melancólicas y pasmadas.

Otro tema Botero, de existencia breve y excepcional, se dio cuando incluyó en su universo de obesos a capos del crimen organizado, lacerante en su país como ahora sucede en México.

Las esculturas llegaron cuando los gordos ya tenían sello de identidad. Les distingue la monumentalidad e impacto para estar presentes en numerosos sitios estratégicos de Colombia y el mundo. Ello acrecentó la fama y éxito oferta/demanda del artista. El conjunto más grande y variado de esculturas monumentales se encuentra en la Plaza Botero de su natal ciudad de Medellín, conformado por 23 piezas.

También hay esculturas monumentales en otras ciudades colombianas. Un jinete a caballo en Bogotá y La Gorda Gertrudis, Plaza Santo Domingo, Cartagena. Su versión escultura de Adán y Eva se exhibe en el  Columbus Circle, New York; en el Parque Thays de Buenos Aires Argentina; el Gato Botero en Barcelona y una mujer recostada en Madrid; El Caballo en el Parque forestal de Chile; una maternidad en Lisboa; una mujer recostada en Londres; otra mujer recostada boca arriba en Liechtenstein. A todas las esculturas de representaciones humanas les distingue el desnudo, en el caso de mujeres con marcada carga sensual.

Su pintura y escultura fue repetitiva y exitosa en el mercado del comercio mundial del arte. Acaso lo más meritorio de él es el haber generado en su natal Medellín –como lo hizo en Oaxaca el mexicano mixteco Francisco Toledo- programas con beneficio artístico, social y económico para sus habitantes.

También y acaso más, también como Toledo en México, llegó a la memoria y sentir de los colombianos, incluidos los altos mandos. Por lo mismo…, luego de su fallecimiento, en Colombia se decretaron 3 días de duelo nacional.  En el de Departamento de Antioquia y su capital Medellín, donde nació Botero, se decretaron cinco y siete días de luto, respectivamente, para rendirle homenaje.

“Durante estos días las bibliotecas de la ciudad, redes de música y actividades culturales incluirán conversatorios, lecturas y acciones encaminadas a recordar y exaltar la vida y obra del maestro”, decretó la Alcaldía de Medellín.

En la capital antioqueña, el Centro Administrativo Distrital y el Edificio EPM se iluminarán durante siete noches como parte de las actividades de homenaje para Fernando Botero.

Así despide el presidente colombiano Gustavo Petro a Botero: “Es el pintor de nuestras tradiciones y defectos, el pintor de nuestras virtudes. El pintor de nuestra violencia y de la paz. De la paloma mil veces desechada y mil veces puesta en su trono”.

La primera imagen es de evidente contexto criminal; contrasta con las otras dos de temas recurrentes en la obra de Fernando Botero

Durante mi paso por Colombia (1971-1972), ya era universal la novela de Gabo, Cien años de soledad; emergía como en toda Latinoamérica el movimiento de canto denominado en México Nueva Trova -allá con Pablo Gallinasus a la cabeza-; el consumo de cine de autores vanguardistas -Neorrelismo italiano, Nueva ola francesa, Nuevo cine alemán, Free cinema y más-  tenía vigor en Colombia mientras en México estaba en ciernes y era sólo mostrado en cineclubes, aún no había Cineteca Nacional; en cambio, en Bogotá, Cali, Medellín y otras ciudades colombianas, el estreno en salas comerciales de Satiricón de Federico Fellini tenía llenos totales.

De Fernando Botero poco se sabía, sí en cambio de autores más abajo mencionados.

En esos años, ni siquiera radicaba Fernando Botero y era poco conocido en su natal Colombia. Dicho por él mismo, tras una primera exposición en Bogotá en los años 1950, partió a Europa, y en España, Francia e Italia, descubrió el arte clásico. En su obra también influyó el arte mural de México, donde se instalaría posteriormente.

Pero fue en los años 1970 cuando su carrera despegó, tras conocer al director del museo alemán de Nueva York, Dietrich Malov, con quien organizó exitosas exposiciones. "Pasé de ser un completo desconocido, que no tenía ni siquiera una galería en Nueva York, a ser contactado por los más grandes marchands del mundo", narró Botero.

Ya en 1981, a tan solo 4 años de inaugurado en París el portentoso Centro/Museo Georges Pompidou, en las inmediaciones ya había imágenes de Fernando Botero en carteleras públicas.

 

Pinturas de Rayo, Obregón y Góngora, otros tres colombianos destacados en la Artes plásticas

Colombia –donde tuve la suerte y privilegio de vivir durante 9 meses, hace ya algunos lustros- es un país con un promedio escolar e intelectual de los más altos de América Latina y en expresión de Artes plásticas, de los más vigorosos junto con México, Brasil, Argentina y Venezuela. El museo bogotano de Arte moderno está a la altura de sus iguales en los países mencionados.

Ahora, cuando Botero se ha ido, es conveniente rememorar a vigorosos coterráneos suyos –contemporáneos o anteriores a él  trascendidos en el sub continente y con vigorosas exposiciones en México. Omar Rayo, Alejandro Obregón, Leonel Góngora entra los más destacados; coincidentes con el movimiento mexicano de La Ruptura, a fines de los años sesentas y, como los integrantes de este movimiento, presentes en las colecciones de los museos de arte moderno y en las antologías artísticas de Latinoamérica y otras latitudes.

Hay Artes plásticas colombianas trascendidas y pintores vigorosos, pero en fama y fortuna, Fernando Botero superó a todos. Conjugación de talento, fortuna y mercadotecnia.

 

 

CINE MEMORIOSO

A continuación, breves reseñas y links de películas sugeridas en días pasados por el diario fílmico en línea Cineclub enred@rte:

TENGO UN SUEÑO. Magno evento de Cultura Comunitaria. Niños y jóvenes pertenecientes a los semilleros creativos, ponen en escena su talento en distintas ramas de las artes escénicas y visuales, en compañía de artistas invitados para conformar un diálogo interdisciplinario que siembra armonía y paz entre los espectadores. // ENLACE 

JULIETA FIERRO.- La actriz Marina de Tavira entrevista en “Léemelo” a la astrónoma mexicana, Julieta Fierro. Charla sobre el rol de la mujer desde el movimiento estudiantil de 1968 hasta el feminismo de nuestros días, la importancia de las palabras y la relación entre la religión y la ciencia a través de algunos de sus libros favoritos // ENLACE 

 

Plano abierto (serie de cine temático)

 

CINE BLOKBUSTER. Cine taquillero, hoy con predominio de cine fantástico de superhéroes surgidos de historietas // ENLACE 

 

PEONES EN ACTIVO

Por fin se desmonta la abigarrada y anacrónica exposición del Centro Cultural Caja Real exhibida para la poco lucida celebración de 100 años de autonomía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En ese espacio suelen montarse muestras de calidad y con adecuado montaje; este caso fue la infortunada excepción. Vamos, hasta imprimen dípticos y dan acceso gratuito. Como gratuitos debieran ser para los potosinos sus museos.

 

PEONES PATOJOS Y RECURRENTES

La Secretaría (estatal) de Cultura, con exceso de directivos sobre-asalariados y sin perfil para el cargo, sin programa para rumbo cierto, y numerosas rémoras humanas en sus cuerpos directivos de ancestral cacicazgo en el mando y cacicazgo colectivo de “herencia maldita” –término prohijado por el gobernador Ricardo Gallardo- en lo inmediato. Mientras eso continúe impera el gatopardismo (apariencia de producción y recambio) y el desvío de recursos a otros espacios.

Museo Laberinto de las Ciencias. Sin respaldo de la comunidad científica local, este espacio (manejado con criterio de tour superficial a un conjunto de juguetes) tiene alto costo de entrada y está tapiado para su posible acceso al Parque Tangamaga I al cual se le cercenó una de sus mejores lomas con vista panorámica. Si se quieren fomentar vocaciones locales para las ciencias exactas y su formato artístico, se requiere interacción con el gran público para quien debiera ser gratuito. Hoy es limitado y excluyente. Ya lo pagó la ciudadanía a costo inflado de más de 460 millones de pesos (a costos de hace 15 años) cuando su presupuesto original fue de 100 millones.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP

JORGE RAMÍREZ PARDO

Periodista cultural y divulgador científico

Potosino, Con estudios de Cinematografía, y de Periodismo en la UNAM. Realizador de cine. Docente en la UNAM, Colsan e ILCE/OEA y (actualmente) en el Centro Universitario de las Artes de la UASLP. Tallerista para UNAM, SEP y Unesco, en tecnológicos y universidades mexicanas, y para el ministerio de Educación de El Salvador. Productor del diario fílmico CINECLUB enred@rte.

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