Ajedrez Huasteco

Por Jesús Sierra

ELIGIO QUINTANILLA Y EL PODER CIUDADANO

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La señal de referencia que tenía Eligio para destapar la primera cerveza del día, era el Angelus, que ha sonado puntualmente a las doce del día desde hace muchos años, en una radiodifusora de Ciudad Valles. Si se ofrecía destaparla más temprano, justificaba que en Miami ya eran las doce.


El 2 veces alcalde de Ciudad Valles y director de la DAPAS, Eligio Quintanilla, el famoso Armadillo, fue sin duda un referente en el ejercicio de la política en la Huasteca. Hijo de un empresario cervecero y automotriz acudió al Tecnológico de Monterrey junto con los hijos de las familias pudientes de la época, hasta que regresó de manera abrupta a su natal Ciudad Valles, debido a que su padre abandonó el país por un quebranto en los negocios. El entonces jovencito Eligio llegó a dormir en el suelo, dentro de un negocio de hielo que hasta el día de la fecha sigue siendo propiedad de su familia, sin dinero, dándose ánimos con una de sus famosas frases: "Cuando pueda llover que no se quite".


A Eligio le tocaba ser el candidato del PRI a la presidencia de Ciudad Valles, pero ante el desaire del que fue objeto por la cúpula del entonces poderoso partido, lanzó su estrategia del poder ciudadano basándose en la eterna lucha de los ricos contra los pobres, y se cobijó en las siglas del PAN, ganando la alcaldía de la puerta grande de la Huasteca potosina para el periodo de 1992 a 1994, con más de 23 mil votos, partido de donde más tarde lo expulsaron debido al apoyo que le otorgó a Gonzalo Martínez Corbalá como candidato del PRI a la gubernatura del estado.


Luego, en la segunda campaña política a la presidencia municipal, se postuló por el Partido del Trabajo, que en broma decía que en Valles tenía dos militantes, ganando la elección para ocupar la alcaldía por segunda vez, en el periodo de 1997 al 2000. En este lapso de gobierno se construyó el Arco de las Tres Culturas, recientemente demolido. Gracias a su cercanía con Luis Donaldo Colosio se construyó el Parque Colosio, lugar donde hasta la fecha se encuentra una placa alusiva al malogrado político sonorense. Antes de concluir este periodo segundo de gobierno, disputó la candidatura del PAN a la diputación local del distrito XII, perdiendo la elección constitucional, principalmente debido a que se encontraba recluido en la cárcel de La Pila en donde estuvo alrededor de 4 meses. En esa elección del año 2000 fue también que perdió como candidata a la presidencia municipal su esposa, la señora Victoria Álvarez.

Estando un día en San Luis, acompañado de Eligio y otros amigos de Valles, fuimos a comer a un restaurante de mariscos, y uno de los meseros veía insistentemente a Eligio, quien al darse cuenta le hablo para preguntarle: -¿Qué tanto me ves, te gusta Eligio o qué cabrón? Apenado, le preguntó que si él era Eligio Quintanilla. Eligio le contestó con su acostumbrado "¡a webo!", y, al cuestionarlo de por qué lo conocía, el mesero le dijo: "¿Verdad que usted estuvo en la cárcel?", sacándole a Eligio tremendas risas a la vez que le decía: "¡Cállate cabrón te van a oír los curros!", que era como se dirigía a los ciudadanos de la capital, a lo que Eligio quiso saber la razón de sus preguntas y el mesero entonces le dijo que en ese tiempo él trabajó en la Cabaña de Pecos, lugar al que Eligio gustaba de asistir cuando iba a la capital, y que el dueño le encargó llevarle a La Pila un servicio de parrillada sin costo en cada día de visita familiar, y como el Armadillo de repente era muy chillón, ahí mismo se le salieron las de cocodrilo al recordar el detalle, bueno más bien las de armadillo.


Un personaje singular con un manejo de una retórica política muy a su estilo. Cada vez que alguien le decía "¿Eligio cómo estás?", su respuesta inmediata era: "Yo a toda madre, jodidos otros". A Eligio lo inhabilitaron 10 años para ocupar cargos públicos. Cuando la reportera Maritza Villegas se enteró, lo localizó saliendo de una tienda comercial y al preguntarle su opinión sobre esa inhabilitación que Eligio en ese momento desconocía, le contestó, como era su costumbre, a bote pronto y casi sin pensarlo: "¡Pos que me los aseguren de vida!".

Durante la campaña de Fernando Toranzo a la gubernatura del estado lo apoyó con su organismo ciudadano FUCE (Frente Unido de Colonias y Ejidos), aunque la raza maliciosa decía que significada "frente unido contra Eligio", cuyo logo se acompañaba de un armadillo de colores. Una de las frases que le escuché en tiempos de adversidad política fue: "Hay que seguir sembrando maíz sin temor a las urracas".


Hoy se pueden decir muchas cosas de Eligio. Sin duda que quienes lo conocimos y destapamos cervezas con él, vimos el lado humano del político cínico cuando se ocupaba serlo con su frase “no hay sinvergüenza que no sea simpático”, del gobernante solidario que le tendió la mano a mucha gente con su frase “que chiste tiene gastarse el dinero que no es tuyo”, del hábil conciliador que siempre estuvo seguro de que “sacaba más con miel que con hiel” y del rebelde con muchas causas, principalmente la suya propia.


Es poco el espacio para escribir sobre la trayectoria de Eligio. Las nuevas generaciones ya no saben de su paso y de sus luchas por este jirón de la Huasteca potosina, pero seguro estoy, que habrá muchos que siempre recordaremos al famoso Armadillo.


Así las cosas.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

JESÚS SIERRA

jsierra_68@yahoo.com

Abogado por la UASLP. Experto en acceso a la información, transparencia y rendición de cuentas. Colaborador y columnista en varios medios de comunicación entre ellos Ajedrez Político SLP. Radica en Ciudad Valles, la puerta grande de la Huasteca potosina.

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