Los Expedientes del Imperio

Por Jaime Contreras Huerta
Pobre oposición que no tiene más que dinero
El 20 de enero de 2024, el periódico Reforma publicó que organizaciones criminales podrían convertirse en un importante aliado electoral de Morena. La fuente fue el Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice de los Estados Unidos, un organismo con intereses energéticos multinacionales financiado por Chevron, ExxonMobil, Shell, British Petroleum, la Fundación Koch, el Consejo Mexicano de Negocios y Kimberly-Clark de México (dirigido por Claudio X. González Laporte). Se trata de una entidad que juega un papel importante en el ecosistema mediático que acostumbra a presentar resultados de investigaciones “basadas en datos” que aprovechan medios de comunicación corporativos como el periódico Reforma, entre otros.
La publicación, en aquellos días, detonó una campaña negra para vincular al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y a Morena con los cárteles de la droga. La estrategia, además de intentar influir en el electorado durante la contienda para la Presidencia de la República, buscó llamar la atención y obtener apoyo del gobierno estadounidense en un escenario donde el prianismo advertía la mínima posibilidad que tenían para ganar la elección. La estrategia estaba en marcha y días después, en una entrevista, Tony Payán, director del Centro para Estados Unidos y México de Baker, procedió a inyectar la acusación en el torrente sanguíneo de los medios de comunicación y declaró: "Es evidente que las organizaciones criminales han descubierto que tienen intereses políticos, y que éstos se alinean con Morena”.
El titular o la de ocho columnas: “Se vislumbra un posible nexo entre Morena y criminales en Estados Unidos”, se expandió con un tono de denuncia, traspasó la frontera y llegó al periódico Reforma, así como a otros medios de comunicación corporativos identificados con la oposición prianista. No obstante, la acusación, sin argumentos válidos, generó incertidumbre entre la ciudadanía. El sentido se expandió en la Web y sus dispositivos. El 30 de enero, los medios de comunicación ProPublica, InSight Crime y Deutsche Welle publicaron artículos que abordaron un tema diferente cada uno, pero “los tres enfatizaron la supuesta relación entre el crimen organizado durante la campaña presidencial de AMLO en 2006”. Los tres artículos carecían de evidencias válidas y fueron exhibidos como una acción pandilleril asociada a la oposición prianista.
El New York Times decidió entrar al juego el 22 de febrero, El periodista Alan Feuer y la jefa de la oficina de México, Natalie Kitroeff, publicaron una suerte de vaguedades e insinuaciones en un artículo donde afirmaron, en el párrafo inicial, que “funcionarios estadounidenses, encargados de hacer cumplir la ley, pasaron años investigando las acusaciones expuestas por registros estadounidenses y las de tres personas familiarizadas con el asunto”. Para los analistas, el artículo fue específico porque “los esfuerzos de los funcionarios estadounidenses identificaron vínculos potenciales y posibles lazos entre los cárteles y los socios de AMLO”, pero no encontraron ninguna conexión directa entre el presidente mexicano y las organizaciones criminales.
Sin embargo, la información falsa se viralizó. El analista español de redes sociales Julián Macías Tovar informó que, a raíz de los artículos publicados, una serie de hashtags que retrataban a AMLO y a la candidata presidencial Claudia Sheinbaum como “narcopresidente” y “narcocandidata”, respectivamente, se convirtieron en trending topics durante varios días en Twitter/X. Macías Tovar identificó los orígenes de las tendencias, incluso hasta una serie de centros de trolls en España, Colombia y Argentina. La campaña de hashtags alcanzó unos doscientos millones de visualizaciones y reproducciones:
En este escenario, la candidata del prianato, Xóchitl Gálvez, aprovechó la desinformación y durante su campaña insistió que el gobierno pactó con el crimen organizado e intentó infundir la idea de que la violencia relacionada con los cárteles podría llevar a la invalidación de las elecciones. La candidata prianista, en uno de los debates, calificó a Claudia Sheinbaum como narcocandidata. La difamación no tuvo éxito y la candidata de Morena, ganó la elección. La oposición fue tan pobre que no tenía más que dinero para denostar y manipular con información falsa publicada en los medios corporativos. El electorado fue capaz de identificar la falsedad expuesta en la narrativa de la oposición y AMLO rechazó con inteligencia y sagacidad la difamación orquestada con la inocencia política de Claudio X González.
Para el entonces candidato, Donald Trump, la información de los supuestos vínculos del gobierno de Morena con el crimen organizado sirvió de soporte para su narrativa contra los narcotraficantes mexicanos calificándolos de terroristas. El montaje se animó cuando el New York Times, con afirmaciones sobre hallazgos de supuestos laboratorios de “fentanilo, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa. Para los expertos en la materia se trató de un reportaje manipulado y colmado de informaciones falsas con el propósito de desprestigiar a México y animar la pretensión de una invasión del territorio nacional, así como la violación de nuestra soberanía.
La oposición suspiró y afiló sus colmillos para aprovechar una nueva posibilidad en el rancho Izaguirre en Teuchitlán Jalisco que, se presume era utilizado por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como un centro de reclutamiento, adiestramiento, tortura y desaparición de seres humanos. El gobierno federal, dato en mano, exhibió otra vez la oposición, tan pobre que no tiene más que dinero, ya que descubrieron un gastó 20 millones de pesos para emprender una guerra sucia, en la red social X, con cuentas de bots en contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por el hallazgo de supuestas instalaciones del narcotráfico en el rancho Izaguirre localizado en una región agrícola de Teuchitlán, a una hora de la ciudad de Guadalajara. La serie estrena nueva temporada. El tráiler dice que hay detenidos, pero esta semana seguirán las variaciones sobre un tema conocido: la de la oposición más triste y perversa que cualquiera.


Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

JAIME CONTRERAS HUERTA
Maestro en Historia por el colegio de San Luis A.C. y Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.