Los Expedientes del Imperio

Por Jaime Contreras Huerta
La estrategia mediática de Trump
Hasta este momento la narrativa del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mantiene el interés e incertidumbre de la opinión pública en nuestro país. Trump es noticia diaria en lo que va del 2025. De esto es que resulta pertinente abordar la estrategia mediática desplegada por Donald Trump durante su segundo mandato presidencial que, exhibe un modelo donde se combinan tácticas de confrontación directa, alianzas con oligarcas tecnológicos y narrativas disruptivas. Desde el inicio de su administración, presentó demandas judiciales contra medios críticos, reconfiguró los protocolos de acceso periodístico, activó un uso sistemático de plataformas digitales alternativas y se presentaron demandas judiciales para silenciar información incómoda para su gobierno.
Según Free Press, organización defensora de la libertad de prensa, al menos 17 medios nacionales enfrentan denuncias por "difamación presidencial" desde febrero de 2025, incluyendo casos de medios de comunicación como The Washington Post y CNN por cuestionar el cambio de nombre del Golfo de México. Los analistas consideran que estas tácticas son contrarias a la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos que, protege la libertad de expresión y prensa, y que está diseñada para proteger a las personas de las intromisiones del gobierno, sin embargo, “esta administración la está utilizando como arma para perseguir las coberturas que no les gustan".
En la estrategia mediática de Donald Trump, resaltan las alianzas con Fox Corporation y Los Angeles Times, ofreciéndoles beneficios fiscales a cambio de coberturas favorables, lo cual también se activó a nivel local. Periódicos en estados clave reciben subsidios federales condicionados a la línea editorial. Un análisis del Tecnológico de Monterrey considera que esta estrategia ha reducido en un 40% las noticias críticas en mercados mediáticos regionales desde el mes de enero.
Otra alianza es con las plataformas digitales como X, antes Twitter, con la que Elon Musk, en 2022, sentó las bases para su conversión en herramienta de propaganda gubernamental. Datos de la Universidad de Stanford indican que el 78% de los tuits de Trump, desde 2025, reciben impulso algorítmico y con la reciente integración de X con Starlink pueden difundir mensajes presidenciales incluso durante apagones. Por su parte, Mark Zuckerberg difunde contenidos a favor de Trump en redes de Facebook e Instagram, con lo cual los videos presidenciales de Trump tienen un 150% más de alcance que el de otros actores políticos.
Las fuentes muestran que la reciente migración de datos federales a servidores AWS (servidores en la nube de amazón) en enero de 2025, otorga a Jeff Bezos capacidad de monitoreo sin precedentes. Expertos en ciberseguridad alertan que este movimiento permite rastrear periodistas mediante metadatos, identificando fuentes anónimas mediante cruces con registros de compras online y geolocalización. Además, servidores gubernamentales alojados en AWS facilitan la eliminación selectiva de contenidos críticos bajo el pretexto de "violaciones de términos de servicio".

En un análisis derivado de la base de datos FactBase, reveló que Trump ha intensificado su retórica belicista, refiriéndose a medios los tradicionales como enemigos del pueblo en el 83% de sus discursos. Términos como traición o ejecución aparecen 4 veces más que en su primer mandato buscando manipular a la audiencia frente a las medidas autoritarias trumpistas. Esta narrativa opera con la declaración permanente de "emergencias nacionales como migración, cárteles, seguridad electoral, entre otras”.
La app (PatriotPoints) que lanzó la casa blanca, ofrece recompensa con NFTs, se trata de activos digitales para comprar y vender, ya sean activos digitales o físicos, a usuarios que comparten contenidos oficiales. Con esta acción, están creando una economía de atención gamificada que utiliza mecánicas de juego para motivar y comprometer a los usuarios. Según datos de Sensor Tower, empresa de inteligencia de mercado y análisis de datos, “la app superó 10 millones de descargas en su primer mes, principalmente en condados rurales clave. Los analistas consideran que “este mecanismo transforma la participación cívica en un juego de lealtad, donde ciudadanos compiten por reconocimiento vinculado a su actividad progubernamental”.
A la estrategia mediática de Donald Trump se agrega su presencia en plataformas como TikTok, donde Trump tiene 89 millones de seguidores. En Twitch está adaptando mensajes para códigos generacionales como: Edits de discursos con música hyperpop para Gen Z, a sabiendas de que La música hyperpop revolucionó la forma en que la generación Z consume y crea contenido. Otra adaptación es en Streams en Fortnite donde el avatar presidencial debate políticas migratorias, Una más es Challenges virales como #BuildTheWallDance, un baile popular en redes sociales que se originó en 2019. En este espacio digital se trivializan medidas controvertidas, por eso aparece Donald Trump bailando mientras construye un muro. Es claro que estas tácticas amplifican el grado de conexión de los jóvenes con la imagen de Trump
La estrategia mediática trumpista rompe con la comunicación social tradicional de la Casa Blanca para forjar un autoritarismo digital con capitalismo de vigilancia que pretende, en asociación con los tecnofeudalistas o siervos de la nube, configurar un nuevo modelo de comunicación política, que espero la detengan porque la democratización de la información es necesaria para comprender nuestra realidad, en nuestro caso, la de México con serios problemas de sobreinformación y noticias falsas que la veja oligarquía mexicana insiste en su uso para recuperar sus privilegios.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Ajedrez Político SLP.

JAIME CONTRERAS HUERTA
Maestro en Historia por el colegio de San Luis A.C. y Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.